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Reforzame, reforzate (nota real) 0

FEDERICO DEL RIO | fdelrio@ole.com.ar

Los que no son Coca Cola, al menos son Fanta. O Sprite cero.

Suman 16 apellidos. Promedian los 27 años. Tienen nombre, trayectoria y vuelo propio. Pueden llegar y ponerse la camiseta mañana mismo, una de las pretensiones primordiales. Por eso integran la lista sábana de prioridades que el técnico les entregó a los dirigentes hace una semana y Olé te cuenta en exclusiva.

Como Gorosito pretende “marcas”, figuras reconocidas o promesas ya probadas y con rodaje suficiente para el River de Ortega y Gallardo, arrancó descorchando exigencias. Nada de Pepsi. Y menos Pecsi. Para ahorrar ya hubo tiempo. El técnico les puso nombres a sus palabras. Y por más que sepa que salvo un par de casos los demás puedan terminar nadando en un mar de burbujas, pidió juntar las tapitas más difíciles. O al menos hacer el esfuerzo para no tener que conformarse sólo con agua.

Link: Olé

Tiki Tiki: El Debate 26

En el post de Esteban sobre la revista Tiki Tiki de Olé se dio un interesante debate que no queremos pasarlo por alto.

braian dice:
aguante boca pongan todo de boca en la tercer revistaaaaaaaaaaaaaaaaa soy braian sturzenegger

leonel dice:
la revista esta guenicima y espero la segunda por fabor que tenga cosa de lanus

leonel dice:
aguante lanus y el futbol

ivan dice:
pongan en la foto inposible a fabbiani haciendo atletismo

ivan dice:
los mejores son messi y c. ronaldo pongan algo de ellos

Martín L. dice:
¿Cybermilitantes de Clarín o despistados?

martin dice:
esta buenisimo y quiero mandar mi seleccion

martin dice:
buenisimoooooooooo oooooooooooo y tambien muy divertidooooooooooooooooooooooo

franco dice:
yo quiero saber cundo ba ortega a river

enzo dice:
buenisimmmmmmm mmmaaaaaaaaaaaa la reeeeevistaaaaaaaaaaaaa,jaja,re cooooooooppppada,,AGUANTE EL BARSA Y RIVER

nd dice:
aaaaaaaaaaaaaaaaaa aaaaaaaaaaaandate la chacon de tu marde

bautista dice:
yo soy bautista y soy incha de san lorenzo y la selección no me importa ni tampoco maradona odio a riquelme palacio vargas falcao gallardo pastore y de federico amo GONSALO BERGESSIO para todos los de boca huracan y sobre todo RIVER

bautista dice:
AMO A SAN LORENZO

ivan dice:
en la revista 4 en la foto inposible a gallardo con los perros

ivan dice:
aguante bocaaaaaaaaaa y el brcelona el manchester unaiter y el inter pongan algo de esos equipos en la revista 4 por favor

Escaneo de los medios 0

El número 4.686 que el diario Olé puso en la calle el último martes 12 de mayo quedará en la historia como el peor porque mintió a los lectores, pero también como el mejor al dejar en evidencia de una manera salvaje la cada vez más precaria forma en que en la Argentina actual se ejerce el periodismo en general y el deportivo en particular, más apegado al cholulaje con los futbolistas y la complicidad y connivencia con los dirigentes, que al ejercicio riguroso del oficio de Panzeri, Fioravanti, Borocotó y Ardizzone.

El tema principal de la tapa de ese día era una foto que mostraba una bandera colgada en una tribuna del estadio de River que decía “La peor dirigencia de la historia” y una nota que aseguraba que el trapo había sufrido censura porque alguien ordenó que se lo retirara. Al día siguiente, el matutino pidió disculpas con una denuncia de que habían sido engañados por un hincha que trucó una foto.

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Entra Olé, salen trabajadores 4

Aquí ya contamos un motivo para la aparición del Diario Olé: apoderarse de un mercado en crecimiento antes que sus adversarios. Ganar terreno. Sin embargo, ese no fue el único interés que movió al Grupo Clarín a lanzar el matutino deportivo en 1996. Siempre, con estos bueyes, aparecen múltiples objetivos para enfrascarse en un proyecto (Aclaración de Perogrullo: siempre, condición sine qua non, debe haber plata de por medio). Y la aparición del medio enfocado, principalmente, en la pelota lo tuvo.

Héctor Magneto (suena a villano de una serie estilo Batman o Superman, es decir, ni el apellido lo ayuda) pensó en el Olé como una suerte de globo de ensayo empresarial con un marcado tono en la época, los noventa: pretendían publicar un diario con la redacción más reducida posible. Entonces, tenían una genial idea que se acoplaba a los tiempos de flexibilización laboral ¿Por qué un periodista sólo debe escribir? También puede editar, corregir, sacar fotos, desgrabar, entrevistar, diseñar la página de cada día. Si le queda tiempo (y si no también) puede ser columnista en radio y publicar las noticias en el mundo de la triple W. Eso que llaman, en nombre de la era digital, periodista multimedial.

Olé, de esta manera, sirvió como examen previo a lo que sucedería, algunos años más tarde, en el Grupo Clarín. Un medio se puede hacer con mucho menos gente y por menos plata, fue la idea que reinó. Y dominó. En 2000, cuando la crisis era inminente, el monopolio dejó en claro su postura: que las “dificultades económicas” las paguen los trabajadores. El 4 de noviembre la empresa efectivizó 117 despidos que incluían a diez empleados de las comisiones internas y otros tantos de la junta electoral. Después la ligaron los correctores: 35 fueron cesanteados con el argumento de “los errores pueden ser corregidos por los programas de computación”.

¿Qué tal? Toda una declaración de principios. Una frase que encierra mucho más que los despidos masivos.

Fuente: Las “reestructuraciones” de Clarín
Revista Zoom

Mucho Tiki Tiki para tan poco Jogo Bonito 36

El Grupo Clarín ha lanzado al mercado una nueva publicación. Se trata de “Tiki Tiki”, una revista de fútbol pero pensada para los más chicos. Su valor es de $9,90 (nada barata) y su periodicidad será quincenal. Por supuesto, el flamante medio fue promocionado por todos los tentáculos del grupo (Diario Olé, Clarín, Canal 13) y eligieron a Javier Zanetti como figura estelar para el lanzamiento. Es justo aclarar que Zanetti donó su sueldo a la Fundación P.U.P.I. (Por Un Piberío Integrado) institución benéfica a la que apadrina (Una buena tenía que haber…). El título seleccionado no es casual. Aprovechan un término de la jerga futbolera y popular asociado al vistoso fútbol de pases practicado generalmente por los jugadores más jóvenes.

Clarín está explotando así un nicho de mercado que nadie estaba atendiendo y lo reconoce abiertamente en una nota en Clarín: “Nunca nadie se centró en los más chicos en función de su pasión futbolera. Porque los chicos ya nos dieron muestras de que consumen el fútbol desde distintos lugares que les permite y dispara cientos de intereses”. En las 44 páginas que conforman la revista, aparecen contenidos “futbolísticos” pero dedicados a un público infantil, al que intentan seducir mediante figuritas y diversos regalos.

Se van a centrar en las novedades y trucos de video juegos, posters de los mejores jugadores (y también de Cannavaro), una entrevista a Fabbiani (reconocido playboy del fútbol), los autos en que andan los jugadores (?), la foto imposible de Buonanotte en la NBA (¿no era de fútbol la revista?) y… la búsqueda del jugador perfecto. En esta sección los chicos pueden componer al mejor futbolista emulando al Doctor Frankenstein. Según los editores: “Vos te los podés armar con el pelo de Beckham o Vagner Love (¿?), el cerebro de Ibrahimovic o Riquelme, la visión de Verón, el pie izquierdo de Messi…”.

¿Y de fútbol no se habla? Bueno hay una sección que se llama “el coach” en la que enseñan a cabecear y… nada más.

Evidentemente adoctrinan desde pequeños a los lectores siguiendo así la línea de Olé. Un diario que cada vez habla más de Cocodrilo, las banderas, las botineras y los regalos que algunos entrenadores hacen para motivar a sus jugadores y no de lo que ocurre en el verde césped: el fútbol.

El joven de la bandera trucha teme represalias (gracias Olé) 2

“Olé dijo que la nota de la bandera era un documento exclusivo de ellos y que un dirigente de River la vio y mandó sacarla. Lo mío fue un chiste, nada más. No me llamaron pero me llegó un mail con la nota que salió hoy y en la que se retractan del error. Pero me molesta que hayan dicho que yo engañé a Olé. Ellos agarraron la nota, no les puse un revólver en la cabeza para que publicaran la foto“, manifestó el hincha en diálogo con la radio ‘Rock and Pop’.

Facundo se quejó, además, porque el diario deportivo publicó su apellido, que él no había dado. “Quiero empezar la vida normal y me arrepiento de haber publicado la foto. Si éste es el éxito, quiero seguir como estaba”, aseguró.

El hincha recordó cómo empezó su travesura, que derivó en un escándalo: “Llegué al estadio media hora antes del partido. Pensé que la información de Olé era un chiste. Colgué la foto en internet. Se me ocurrió cambiar la palabra ‘defensa’ por ‘dirigencia’ y hacer otra bandera por mi indignación para con los dirigentes, aunque también los jugadores son grandes culpables de la mala campaña de River”, explicó.

“Había algo raro porque todo iba apuntado a los jugadores, cuando fueron los dirigentes los que los trajeron. Cambié la palabra, me llevó diez minutos hacerlo y Olé levantó la noticia de internet. No cometí ningún delito y no quería hacerme famoso. Ellos vendieron una información a la gente que no era“, concluyó Facundo.

Para tratar de defenderse, el diario deportivo publicó sobre el hincha: “Se enorgulleció públicamente de que su foto trucada apareciera en la tapa de Olé y en sus principales páginas interiores. Nosotros nos sentimos avergonzados“.

Fuente: Télam.

Fe de (Er) Ratas 0

En el ámbito periodístico las equivocaciones son habituales, como en cualquier laburo. El incidente de la tapa de Olé del día martes (explicado en las notas anteriores) ha sido más que eso. Una equivocación grosera, lindante con la mala fé. Una gaffe antológica que demuestra el escaso profesionalismo y compromiso ético de los que la hicieron y el nulo respeto por el lector que es, a fin de cuentas, quien les da de comer. Han sido numerosas las ocasiones en que una noticia que se situaba en los primeros planos, al momento de ser rectificada, ocupara apenas unas líneas. La razón es sencilla: los errores duelen, molestan… ¡¡Joden!! Pero más aún cuesta pedir disculpas.

Por eso, Olé se rectificó con un espacio chiquitito en la parte superior, casi como al pasar, (podés verlo en la foto) que no se iguala de ninguna manera con la magnitud que posee una tapa. Con un título escueto pero sintético: “La bandera no existió”, en el interior de la nota… explican inocentemente el hecho consumado. De una manera casi infantil, admiten haber perdido por goleada y piden disculpas a los lectores e involucrados.

Pero vamos a los justificativos. Olé admite que la bandera es Una imagen virtual, literalmente virtual, porque ese trapo que se publicó en un sitio de Internet reconocido como Taringa en realidad fue modificada por un internauta utilizando el Photoshop, tomando como base una de las banderas que sí se vio el domingo, la que decía ‘LA PEOR DEFENSA DE LA HISTORIA’. La bandera llegó ayer a Olé y entonces ahí comenzó el rastreo de la información.” Y acá empiezan los problemas porque es claro que los periodistas no vieron la bandera en el estadio, ni tampoco contaban con una imagen propia (o ajena) que respaldara sus dichos, ni siquiera les llegó el trapo concreto (o no virtual). Se basaron en una fotografía sin autor que circulaba por Internet, sin tener en cuenta las facilidades con las que se puede editar cualquier imagen. Empezamos bien.

Ante la duda, chequearon las fuentes de información, (como debe ser) y, según ellos, “hubo testigos que afirmaron verla, pero evidentemente se confundieron.” Obvio, la culpa es de aquellos que nos llevaron al error, nunca del editor (Olé, claro) que prefiere publicar una “primicia” casi sin consultar testigos, antes de que la competencia le gane de mano… Y decimos casi sin chequear porque ante la extensa cobertura periodística de diversos medios gráficos y televisivos que tuvo el partido, cuesta creer que esa bandera hubiese pasado inadvertida. Si así nos “informan”, será imposible creerles.

Oso 4

El domingo aparecieron colgadas en el Monumental siete banderas con leyendas críticas hacia los jugadores. Una de ellas rezaba “La peor defensa de la historia”. Un hincha de River, molesto porque ninguna apuntaba a los dirigentes del club, capturó de la televisión la imagen de la bandera y la modificó con el Photoshop. Le puso “La peor dirigencia de la historia” y la subió al foro del sitio TuRiver.com para manifestar su bronca contra el presidente José María Aguilar y compañía.

Hasta ahí, nada del otro mundo. Pero acá viene lo interesante: el diario Olé publicó la foto modificada en la tapa de su edición de hoy y detalló en su crónica que esa bandera -que nunca existió- fue misteriosamente retirada minutos antes del partido. Clarín, por su parte, también publicó la imagen e informó que “sólo apareció un rato y luego fue tapada por otra más grande”.

El encargado de alterar su imagen publicó un post en la comunidad web Taringa y el tema tomó repercusión inmediata esta mañana. “Me tomé trabajo de modificar la foto con el Photoshop y posteriormente la puse en un foro. La verdad no lo puedo creer. La mediocridad de Olé es indiscutible, con esto ya queda demostrado”, escribió el autor, cuyo nombre de usuario es Mandrake_007.

Enterados del papelón, una gran cantidad de usuarios de Taringa lo difundieron a los medios. Abundaron las críticas al diario deportivo, al periodista que firmó la nota y al Grupo Clarín.

Leonardo Farinella, director de Olé, reconoció la falla. “El diario cometió un error gravísimo y asumo la responsabilidad. Trataremos de encontrar las causas para no repetirlo. Esto demuestra el poder y el avance que tiene internet. Mañana publicaremos una rectificación sobre lo sucedido”, expresó el periodista durante la emisión del programa Estudio Fútbol en TyC Sports.

Fuente: Crítica.

Olé olé olé olé… Hectóoor Hectóoor… 3

Las ideas están en el aire

La aparición del diario Olé en 1996 fue un acontecimiento entre los futboleros y una demostración más de la velocidad con la que Héctor Magneto (el artífice de los grandes negociados del Grupo Clarín) impulsaba las cosas. Magneto se había enterado que había dos proyectos que estaban preparando dos editoriales para sacar en la Argentina un diario exclusivo de deportes, como en Europa lo son “La Gazzetta dello Sport”, el “Marca” y otros.

Convencido de invertir a fondo en ese segmento de mercado, sus dos rivales eran Gerardo Sofovich -que preparaba un boceto en lo que fue su matutino “El Expreso”- y Editorial Atlántida que planeaba relanzar la tradicional revista “El Gráfico” en formato diario. Olé salió con a la cancha con banderas, serpentinas y papelitos… pero en especial con la autorización para perder, si hacía falta, un millón de dólares en el primer año (las ventajas de ser Clarín).

Si bien los rivales eran de peso, obviamente Clarín tenía el ancho de espadas y el de bastos para cantarles truco, re truco y vale cuatro y ganarles de mano.

Con bombardeo publicitario permanente, el diario vio la luz el 23 de mayo de 1996. Además se ofrecieron numerosas promociones para enganchar a los lectores: pelotas de cuero (Clarín “apoyó” la industria nacional pero los balones los importó de Pakistán, por supuesto), dinero en efectivo y entradas a los estadios.

Las primeras ediciones de Olé se agotaban y llegaban a números jamás soñados: 100 mil ejemplares diarios. Mientras tanto, Atlántida y Sofovich masticaban bronca por no tener fondos suficientes para lanzar la que había sido su idea, dejando así que Clarín se apoderara de ese nicho de mercado. ¡¡Golazo!!

Tema diseñado por Dariusz Siedlecki y modificado por el equipo de Abramos la cancha.
Traducido por Mundoblog y Plantillas Wordpress.