En la ya mentadísima editorial de Macaya Márquez, el relator oficial azuzó a los hinchas en confuso menjunje. Haré hincapié en el siguiente fragmento: “El Gobierno [peruano] se metió con la Asociación Peruana de Fútbol ahora cuando se iba a efectuar el sorteo en Asunción de Paraguay de la Copa Libertadores de América. Aparecía vacante Perú, vacante Perú, ¿por qué? Porque la FIFA ha determinado, y esto hay que saberlo, y hay tomar conocimiento de lo que puede suceder, que ya no son otras épocas en donde se podía intervenir fácil y alegremente“.
Naturalmente, no se le entiende nada.
Con su sinusoidal retórica lo que Macaya quiere decir es que si el Estado argentino se mete en la AFA, la FIFA puede desafiliar a los equipos y selecciones para competencias internacionales. Fuera de que lejos está de ser la intención de la ley intervenir la AFA, sino moderar el negocio, vamos a poner las cosas en su lugar.
Justo esta mañana nos llegó un cable de una agencia de noticias, el que está acá: ↓
Fiscal pide detención de presidente del fútbol peruano
Lima, 6 abr (PL) Un fiscal pidió hoy la detención del presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FBF), Manuel Burga, para que sea juzgado por peculado y otros delitos cometidos al eludir el pago de un tributo.
(…) También es acusado de asociación ilícita para delinquir, por no haber entregado, como presidente de la FPF, un total de 300 mil dólares de los ingresos obtenidos por la federación por la venta de los derechos de transmisión de los partidos del equipo peruano en el torneo premundialista sudamericano.
Burga fue protagonista el año pasado de una larga controversia con el gubernamental Instituto Nacional del Deporte (IPD), que no lo reconoce como dirigente porque la asamblea deportiva nacional lo destituyó por no haberse adecuado la FPF a una nueva legislación deportiva.
El conflicto derivó en una intervención de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), que suspendió la membresía de Perú, con lo cual obligó al gobierno [peruano] a normalizar relaciones con la federación que preside Burga, repudiado por los aficionados, la mayoría de los clubes y la prensa.
En limpio, Macaya Márquez dice que no importa ni que se cometan delitos, que lo importante es no tocar el fútbol. Casualmente el negocio en Perú desembocó en el tema de los derechos de trasmisión de los partidos televisados.
El único argumento sólido de toda la perorata (inspirar temor en el hincha) se te volvió en contra, Macaya.